Angelina Díaz Méndez, presidenta de Aldama, en el estado de Chiapas, denunció que tuvo que renunciar a su cargo bajo presión y amenazas sobre su integridad personal y sexual de parte de los lugareños, que pertenecen a la comunidad indígena tzotzil, y quienes en asamblea eligieron a un nuevo concejo municipal, encabezado por Salvador Jiménez Sántiz.